Sarah había estado esperando esta cena toda la semana. Había hecho una reserva en el nuevo restaurante italiano del centro. Cuando llegó, la anfitriona no pudo encontrar su reserva. 'Lo siento, pero no veo su nombre en nuestro sistema,' dijo la anfitriona. Sarah le mostró el correo de confirmación en su teléfono. Después de diez minutos de confusión, finalmente la sentaron en una mesa pequeña cerca de la cocina. La mesa que había pedido estaba junto a la ventana con vista al parque. Decidió dejarlo pasar y disfrutar de su noche de todos modos. Pasaron veinte minutos antes de que alguien viniera a tomar su pedido de bebida. 'Tomaré una copa del vino tinto de la casa, por favor,' dijo Sarah educadamente. El camarero asintió y se alejó sin ofrecer un menú. Tuvo que llamar a otro camarero para conseguir uno. Cuando su vino finalmente llegó, era blanco, no tinto. 'Disculpe, pedí el vino tinto,' señaló ella. El camarero parecía molesto y se llevó la copa sin disculparse. Pasaron otros quince minutos antes de que apareciera el vino correcto. A estas alturas, Sarah llevaba casi una hora en el restaurante. Ni siquiera había pedido su comida todavía. Cuando intentó llamar la atención del camarero, parecía estar evitando su mesa. Finalmente, logró pedir pasta carbonara. 'Hay mucho trabajo en la cocina esta noche,' le advirtió el camarero. Sarah preguntó cuánto tardaría. 'Quizás treinta o cuarenta minutos,' respondió él encogiéndose de hombros. Se estaba impacientando pero decidió ser paciente. Una hora después, su comida todavía no llegaba. Las mesas a su alrededor estaban siendo servidas, aunque habían llegado después de ella. Le hizo señas al camarero, quien fingió no verla. Finalmente, se levantó y caminó hacia la cocina. 'Disculpe, llevo esperando más de una hora por mi comida,' dijo ella con firmeza. El camarero parecía sorprendido, como si la hubiera olvidado por completo. 'Déjeme comprobarlo,' murmuró él. Pasaron cinco minutos más sin novedades. Sarah decidió que era hora de hablar con el gerente. Encontró a una mujer con traje oscuro cerca de la entrada del restaurante. '¿Es usted la gerente?' preguntó Sarah. 'Sí, lo soy. ¿Cómo puedo ayudarla?' respondió la mujer. Sarah explicó todo lo que había pasado desde que llegó. La confusión con la reserva, la mesa equivocada, el error del vino y la espera interminable. La gerente escuchó atentamente y tomó notas en su teléfono. 'Me disculpo sinceramente por lo que ha vivido esta noche,' dijo ella. 'Esto no es en absoluto el estándar de servicio al que aspiramos.' Inmediatamente llamó al camarero y le habló en voz baja. La cara del camarero se puso roja de vergüenza. En diez minutos, llegó la pasta de Sarah. La gerente lo trajo personalmente y se sentó frente a ella. 'Su comida es cortesía de la casa esta noche,' anunció. 'También me gustaría ofrecerle un vale para una cena gratis en su próxima visita.' Sarah apreció el gesto, aunque no estaba segura de si volvería. Probó la pasta, que en realidad estaba bastante buena a pesar de todo. La gerente preguntó si había algo más que pudiera hacer. 'Creo que el problema principal es la formación del personal,' dijo Sarah honestamente. 'Su camarero parecía abrumado y desorganizado.' La gerente asintió pensativamente. 'Tiene razón. Recientemente contratamos a varios empleados nuevos.' 'Hemos tenido dificultades para formarlos adecuadamente mientras permanecemos abiertos.' Sarah sintió un poco de simpatía, pero eso no excusaba el mal servicio. 'Los clientes no deberían sufrir por problemas internos,' dijo ella. 'Estoy completamente de acuerdo con usted,' respondió la gerente. '¿Estaría dispuesta a escribir una reseña cuando hayamos tenido tiempo de mejorar?' Sarah dijo que lo pensaría. Mientras terminaba su comida, la gerente pasó a verla dos veces más. Incluso trajo un postre de cortesía como disculpa adicional. El tiramisú estaba excelente, Sarah tuvo que admitir. Al final de la noche, su enojo se había desvanecido en su mayor parte. Entendía que los errores ocurren, especialmente en restaurantes nuevos. Lo que importaba era cómo el negocio respondía a las quejas. Esta gerente había manejado la situación de manera profesional. Había escuchado, se había disculpado sinceramente y había ofrecido una compensación justa. Sarah decidió darle otra oportunidad al restaurante en unos meses. Al irse, agradeció a la gerente por su tiempo y atención. 'Por favor vuelva a visitarnos,' dijo la gerente cálidamente. 'Le prometo que su próxima experiencia será mucho mejor.' Sarah caminó a casa pensando en la noche. A veces, la forma en que una empresa maneja los fracasos importa más que el fracaso en sí. Escribiría esa reseña después de todo, mencionando tanto los problemas como la forma en que lo solucionaron.

Spanish Story (B1)Quejarse del servicio
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aboutStory
Sarah visita un nuevo restaurante italiano donde todo sale mal: su reserva se pierde, le dan la mesa y el vino equivocados, y espera más de una hora por la comida. Después de quejarse con la gerente, quien maneja la situación profesionalmente con disculpas y compensación, Sarah decide darle otra oportunidad al restaurante.
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Comprehension Questions
4 questions
1
¿Cuál fue el primer problema que Sarah encontró en el restaurante?
2
¿Qué pasó cuando Sarah pidió vino tinto?
3
¿Qué hizo la gerente para compensar a Sarah?
4
¿Qué razón dio la gerente por el mal servicio?
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