Tom quería estar más sano y más activo. Decidió inscribirse en un gimnasio cerca de su apartamento. El sábado por la mañana, Tom fue al gimnasio. El edificio era grande y moderno. Una mujer amable en la recepción le sonrió. '¡Hola! ¿Está interesado en una membresía?' preguntó ella. 'Sí, me gustaría saber más sobre su gimnasio,' respondió Tom. La mujer le dio un folleto con toda la información. '¿Le gustaría un recorrido por el gimnasio?' preguntó ella. Tom asintió y la siguió adentro. Primero, le mostró el área de cardio. Había muchas cintas de correr y bicicletas estáticas. 'Aquí es donde la mayoría de la gente comienza su entrenamiento,' explicó ella. Luego, caminaron hacia la sala de pesas. Tom vio mancuernas, barras y máquinas de pesas. 'Si necesita ayuda con estas máquinas, nuestros entrenadores pueden ayudarle,' dijo ella. También tenían una sala para clases de fitness en grupo. 'Ofrecemos yoga, spinning y aeróbicos cada semana,' le dijo. A Tom le gustó la idea de probar yoga. Finalmente, le mostró los vestuarios y las duchas. 'Todo se ve genial,' dijo Tom. Volvieron a la recepción para hablar sobre las opciones de membresía. 'Tenemos planes mensuales y anuales,' explicó ella. El plan anual era más barato por mes. Tom decidió empezar con el plan mensual. Rellenó el formulario de inscripción con su información personal. La mujer le tomó una foto para la tarjeta de membresía. 'Su tarjeta estará lista en unos minutos,' dijo ella. Tom pagó su primer mes y recibió su tarjeta de membresía. 'Puede empezar a entrenar hoy si quiere,' le dijo. Tom estaba emocionado por empezar. Fue al vestuario y se cambió a su ropa de ejercicio. Empezó con veinte minutos en la cinta de correr. Al principio, caminó lentamente para calentar. Luego aumentó la velocidad y empezó a trotar. Después de la cinta de correr, probó la bicicleta estática. Pedaleó durante quince minutos mientras escuchaba música. Tom se sentía bien después de su entrenamiento de cardio. Quería probar algunas pesas, pero no estaba seguro de cómo usarlas. Un entrenador lo vio y vino a ayudar. 'Hola, me llamo Lucas. ¿Puedo mostrarte algunos ejercicios?' preguntó el entrenador. 'Sí, por favor. Es mi primer día,' dijo Tom. Lucas le mostró cómo usar las mancuernas correctamente. 'Mantén la espalda recta y levanta lentamente,' explicó Lucas. Tom practicó los ejercicios cuidadosamente. Después de una hora, terminó su entrenamiento. Se duchó y se cambió a su ropa normal. Tom se sentía cansado pero feliz. Decidió volver tres veces a la semana. Durante las siguientes semanas, Tom siguió su nueva rutina. Empezaba cada entrenamiento con cardio. Luego practicaba con pesas y máquinas. También se unió a una clase de yoga los jueves. Tom hizo nuevos amigos en el gimnasio. A veces hacían ejercicio juntos y se motivaban mutuamente. Después de dos meses, Tom notó cambios en su cuerpo. Era más fuerte y tenía más energía. Podía correr más rápido y levantar pesas más pesadas. Tom estaba orgulloso de su progreso. Decidió cambiar al plan de membresía anual. Inscribirse en el gimnasio fue una de las mejores decisiones que jamás tomó.