De vuelta en Londres, Dorian trató de ser un hombre mejor. Dejó de ir a los fumaderos de opio. Evitó a sus amigos más peligrosos. Incluso intentó hacer una buena acción. Había una joven aldeana llamada Hetty. Se había enamorado de Dorian durante su visita al campo. Era inocente y pura. En el pasado, Dorian la habría seducido y arruinado. Pero esta vez, la había dejado ir. La había salvado de su corrupción. Le contó a Lord Henry sobre esto durante la cena. 'He decidido ser bueno, Harry.' 'Dejé que la muchacha aldeana conservara su inocencia.' Lord Henry rio. 'Qué noble de tu parte, Dorian.' 'Pero dime, ¿por qué realmente la perdonaste?' 'Porque quería ser bueno.' '¿O porque disfrutaste la sensación de ser bueno?' 'Eso sigue siendo solo otra forma de placer.' Dorian guardó silencio. ¿Lo había descubierto Harry otra vez? 'Por cierto,' dijo Lord Henry casualmente. '¿Has sabido algo de Basil últimamente?' El corazón de Dorian dio un salto, pero su rostro no mostró nada. 'No. Pensé que estaba en París.' 'Nunca llegó allí. Nadie lo ha visto.' 'La gente está empezando a hablar.' 'Eso es extraño,' dijo Dorian con calma. 'Espero que no le haya pasado nada.' Lord Henry se encogió de hombros. 'Los artistas desaparecen a veces. Se vuelven locos o encuentran a Dios.' 'Estoy seguro de que Basil está bien en algún lugar.' Dorian cambió de tema rápidamente. Más tarde esa noche, fue a casa solo. Pensó en lo que Lord Henry había dicho. ¿Realmente había perdonado a Hetty por bondad? ¿O era solo vanidad, un deseo de parecer virtuoso? Había una manera de averiguarlo. Subió a la habitación cerrada con llave. No había mirado el retrato en semanas. Quizás su buena acción lo había vuelto hermoso otra vez. Quizás las señales del pecado se habían desvanecido. Encendió una lámpara y retiró la tela. Miró fijamente el cuadro y gritó. El retrato estaba peor que nunca. Los ojos eran astutos y crueles. La boca estaba torcida en una sonrisa horrible. Había algo nuevo en el rostro ahora. Una expresión de hipocresía. El retrato conocía la verdad. No había perdonado a Hetty por bondad. Lo había hecho por su propia vanidad. Para sentirse noble. Para fingir que era bueno. El retrato no podía ser engañado. Dorian se sentó frente al horrendo cuadro. Ahora lo odiaba. Era un recordatorio constante de lo que se había convertido. Mientras el retrato existiera, no podría escapar de sus pecados. Contenía la evidencia de su alma. ¿Y si alguien lo encontraba después de su muerte? Todos sabrían la verdad sobre él. El pensamiento lo llenó de terror. Solo había una cosa que hacer. Tenía que destruir el retrato. Una vez destruido, finalmente sería libre. Libre del pasado. Libre de la culpa. Miró alrededor de la habitación buscando un arma. Sobre la mesa, vio el cuchillo. El mismo cuchillo que había usado para matar a Basil. Parecía apropiado usarlo ahora.
B1Chapter 15 / 20487 words70 sentences
Capítulo 15: El fumadero de opio
Chapter 15 · El retrato de Dorian Gray · B1 Spanish. Tip: Click on any word while reading to see its translation. Take your time with each chapter and review the vocabulary before moving on.
Chapter Summary
Dorian va a un fumadero de opio para olvidar su crimen. Allí, una mujer lo llama Príncipe Azul. James Vane, ahora marinero, escucha esto y sigue a Dorian.
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Comprehension Questions
4 questions
1
¿De qué buena acción le cuenta Dorian a Lord Henry?
2
¿Qué sugiere Lord Henry sobre la buena acción de Dorian?
3
¿Cómo se ve el retrato cuando Dorian lo examina?
4