Con el paso de los años, me volvĂ hábil en muchas cosas que nunca habĂa hecho antes. La necesidad es una gran maestra, y aprendĂ de cada error. Me convertĂ en carpintero, panadero, alfarero y granjero. AprendĂ a hacer velas con grasa de cabra para iluminar mi cueva por la noche. DescubrĂ cĂłmo secar uvas convirtiĂ©ndolas en pasas que duraban meses. AprendĂ quĂ© plantas eran seguras para comer y cuáles eran venenosas. Mi mayor desafĂo fue construir un bote. TodavĂa soñaba con escapar al continente que podĂa ver en la distancia. Durante meses, trabajĂ© en derribar un gran árbol. CortĂ©, quemĂ© y tallĂ© hasta que le di forma de canoa. Era lo suficientemente grande como para cargar veinte hombres y todas mis provisiones. Estaba sumamente orgulloso de mi trabajo hasta que me di cuenta de mi terrible error. La canoa era demasiado pesada para moverla, y estaba demasiado lejos del agua. Era imposible que la arrastrara hasta el mar yo solo. HabĂa desperdiciado meses de duro trabajo en un proyecto inĂştil. PensĂ© en cavar un canal para llevar agua hasta el bote. Pero eso tomarĂa al menos diez años de excavaciĂłn. Finalmente me rendĂ y aprendĂ una lecciĂłn valiosa. Piensa siempre cuidadosamente antes de comenzar un gran proyecto. Considera todos los problemas que podrĂan surgir antes de empezar. Más tarde, construĂ una canoa más pequeña cerca de la orilla. Esta sĂ pude echarla al agua. NaveguĂ© alrededor de la isla para explorar toda la costa. Un dĂa, fuertes corrientes casi me arrastraron mar adentro. Estaba aterrorizado de ahogarme lejos de mi hogar en la isla. RemĂ© desesperadamente durante horas contra la corriente. Finalmente, atrapĂ© un viento favorable y regresĂ© a la orilla. CaĂ de rodillas y agradecĂ a Dios por salvarme una vez más. DespuĂ©s de eso, fui más cuidadoso con mis aventuras de navegaciĂłn. AbandonĂ© la idea de intentar llegar al continente. Quizás Dios querĂa que me quedara en esta isla por alguna razĂłn. DecidĂ estar contento con mi situaciĂłn. TenĂa comida en abundancia, un hogar cĂłmodo y mi salud. Mucha gente en Inglaterra tenĂa mucho menos que yo. Mi rutina diaria se volviĂł regular y organizada. Me despertaba al amanecer y leĂa mi Biblia durante una hora. Luego iba a cazar o pescar durante tres horas. Trabajaba en varios proyectos hasta el calor del mediodĂa. DormĂa durante las horas más calurosas cuando trabajar era imposible. Por la noche, preparaba mi comida y comĂa mis comidas sencillas. Me enseñé a cocinar muchos platos diferentes. HacĂa pan, carne de cabra asada e incluso una especie de pudĂn. PreparĂ© una bebida de cebada que era casi como cerveza. Me convertĂ en un cocinero bastante bueno por necesidad. Las estaciones en mi isla eran diferentes de las de Inglaterra. HabĂa dos temporadas de lluvia y dos temporadas secas cada año. AprendĂ a plantar mis cultivos en los momentos adecuados. Mis primeros intentos de agricultura habĂan fracasado por mala sincronizaciĂłn. Pero gradualmente, comprendĂ los patrones del clima. MantenĂa notas cuidadosas en mi diario sobre todo lo que observaba. Un año, me enfermĂ© gravemente con una fiebre terrible. YacĂa en mi hamaca durante dĂas, incapaz de comer o beber. PensĂ© que seguramente morirĂa solo en esta isla. En mi delirio, tuve sueños aterradores sobre mi pasado pecaminoso. Vi el rostro triste de mi padre y escuchĂ© sus advertencias de nuevo. Una voz en mi sueño dijo: 'ArrepiĂ©ntete, o morirás.' Cuando finalmente me recuperĂ©, era un hombre cambiado. Rezaba más seriamente y leĂa mi Biblia con más cuidado. ComencĂ© a ver mi isla no como una prisiĂłn sino como un regalo. Dios me habĂa librado de la muerte muchas veces. Quizás esta soledad estaba destinada a enseñarme algo. AprendĂ a encontrar paz en mi vida sencilla. Ya no pasaba cada dĂa anhelando el rescate. AceptĂ© que podrĂa pasar el resto de mi vida aquĂ. Si esa era la voluntad de Dios, entonces la aceptarĂa. Los años continuaron pasando, uno tras otro. Marcaba cada dĂa fielmente en mi calendario de madera. HabĂan pasado más de quince años desde mi naufragio. HabĂa envejecido y quizás me habĂa vuelto más sabio en mi isla. Pero nunca podrĂa haber imaginado lo que sucederĂa despuĂ©s.
B1Chapter 8 / 15695 words70 sentences
Aprendiendo a sobrevivir
Chapter 8 · Robinson Crusoe · B1 Spanish. Tip: Click on any word while reading to see its translation. Take your time with each chapter and review the vocabulary before moving on.
Chapter Summary
Robinson aprende a cazar, cultivar y fabricar herramientas para sobrevivir.
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Comprehension Questions
4 questions
1
¿Qué terrible error cometió Robinson al construir su primera canoa grande?
2
¿Qué bebida preparó Robinson con cebada?
3
ÂżCuántos años habĂan pasado desde el naufragio de Robinson al final de este capĂtulo?
4