Viernes demostró ser el compañero más leal y servicial que podía imaginar. Era un joven apuesto, probablemente de unos veinticinco años. Era alto y bien formado, con un rostro amable e inteligente. Su piel era de color marrón oscuro, y su cabello era negro y rizado. Sus dientes eran blancos y perfectos, como marfil pulido. Sonreía a menudo y tenía modales gentiles y agradables. Comencé a enseñarle inglés desde el primer día. Era un estudiante entusiasta que quería aprenderlo todo. Le enseñé los nombres de las cosas: agua, fuego, pan, cabra. Repetía cada palabra cuidadosamente y las recordaba todas. Pronto pudimos tener conversaciones sencillas. Me contó sobre su pueblo y su tierra natal. Su tribu vivía en el continente, que podía ver desde mi colina. Habían estado en guerra con otra tribu durante muchos años. Había sido capturado en una batalla y traído aquí para ser comido. Le pregunté si su pueblo también comía a sus enemigos. Asintió honestamente y dijo que era su costumbre. Le expliqué que esto estaba mal y era contrario a la ley de Dios. Viernes escuchó atentamente y pareció entender. Prometió no volver a comer carne humana nunca más. Le enseñé a Viernes cómo usar las herramientas y habilidades que había aprendido. Me ayudó con la agricultura, la construcción y el cuidado de las cabras. Con dos personas trabajando, todo se volvió mucho más fácil. También le enseñé a disparar un arma. La primera vez que escuchó la explosión, quedó aterrorizado. Pensó que yo tenía algún tipo de trueno mágico. Pero aprendió rápidamente y se convirtió en un excelente tirador. También le enseñé sobre Dios y el cristianismo. El pueblo de Viernes adoraba a un dios al que llamaban Benamuckee. Creían que este dios vivía en las montañas. Le leía la Biblia y le explicaba sus enseñanzas. Hacía muchas preguntas reflexivas sobre el bien y el mal. 'Si Dios es más fuerte que el diablo,' preguntó, '¿por qué no lo mata?' Me costaba responder a algunas de sus preguntas difíciles. Enseñar a Viernes me hizo reflexionar más profundamente sobre mi propia fe. Finalmente, Viernes aceptó el cristianismo con un corazón sincero. Se convirtió en un verdadero creyente y rezaba conmigo cada día. Nuestra vida juntos en la isla era pacífica y feliz. Mejoramos nuestras casas y expandimos nuestras granjas. Teníamos más comida de la que podríamos comer. Le enseñé a Viernes a hacer pan, y le encantó. Nunca había probado nada parecido antes. Le cocinaba estofado y carne asada, lo cual disfrutó enormemente. Viernes también me enseñó cosas a mí. Me mostró qué plantas eran buenas para medicina. Conocía mejores formas de atrapar peces y pájaros. Podía rastrear animales a través del bosque con una habilidad asombrosa. Aprendimos el uno del otro y nos convertimos en verdaderos amigos. Ya no pensaba en él como mi sirviente, sino como mi compañero. Hablábamos de todo: nuestros pasados, nuestras esperanzas, nuestros miedos. Viernes extrañaba a su padre, que todavía estaba vivo entre su pueblo. Me contaba historias sobre su hogar y su infancia. Le conté sobre Inglaterra y las grandes ciudades de allí. Le costaba creer que tanta gente pudiera vivir junta. Comenzamos a hablar de dejar la isla. Viernes dijo que podía construir una canoa grande como las que hacía su pueblo. Juntos, elegimos un gran árbol y empezamos a trabajar en él. Cortamos, quemamos y dimos forma a la madera durante muchas semanas. Finalmente, tuvimos una canoa lo suficientemente grande para llevarnos a ambos. Podríamos navegar al continente y quizás encontrar ayuda allí. Pero primero necesitábamos hacer los preparativos cuidadosamente. Almacenamos comida y agua para un largo viaje. Hicimos un pequeño mástil y una vela para la canoa. Viernes estaba emocionado por la posibilidad de ver a su padre. Estaba dividido entre el miedo y la esperanza. El continente podría albergar peligros peores que mi isla. Pero también ofrecía la posibilidad de rescate y regreso a Inglaterra. Decidimos esperar las condiciones climáticas adecuadas. Partiríamos cuando la estación fuera favorable para navegar. Pero el destino tenía otros planes para nosotros.
B1Chapter 12 / 15673 words70 sentences
Viernes
Chapter 12 · Robinson Crusoe · B1 Spanish. Tip: Click on any word while reading to see its translation. Take your time with each chapter and review the vocabulary before moving on.
Chapter Summary
Robinson salva la vida de un hombre y gana un compañero leal.
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Comprehension Questions
4 questions
1
¿Cuál era el nombre del dios que el pueblo de Viernes adoraba?
2
¿Qué pensó Viernes que era el arma cuando la escuchó disparar por primera vez?
3
¿Cómo afectó enseñar a Viernes a la propia fe de Robinson?
4